(PARTE III/III)Tengo un sueño en el cual me encuentro viviendo. Durante el transcurso de las noches el sueño se repite, solo que las historias contenidas cambian ligeramente….
Es evidente que al coexistir tantos planos distintos de forma simultanea, y, al ser cada sujeto que yo represento, parte esencial de mi propia existencia, sería tonto pensar que no hay forma de observar dichos planos. La más común y eficiente de realizarlo es mediante los sueños.
Muchas veces, nos encontramos con situaciones cotidianas, aunque las mismas tienen sus particularidades, las cuales las hacen diferentes a las de nuestra situación consciente: pueden ser personas, lugares desconocidos, puede aparecer gente que se ha ido a vivir lejos, etc. De esta manera, los sueños están mostrando casi fugazmente una pequeño porción de alguna de estas otras realidades. Cabe aclarar que no el 100% de los sueños cumplen con esta norma, y solo pocas personas saben discernirlos de un típico sueño compensatorio.
Milenios atrás, al sueño se le atribuían cualidades mágicas y los contenidos de los mismos eran vistos como señales o advertencias; parecían proceder de un lugar de mayor conocimiento que el mundo consciente. Quizás, el “inconsciente colectivo” sí tiene un espacio físico definido, el cual es cada una de estas realidades las cuales producen conocimiento, y al no ser lineal el tiempo, este conocimiento es compartido y accedido, entre otras maneras, por los sueños.
Hay un anime llamado Noein el cual habla más o menos de esto, dando una explicación bastante satisfactoria, utilizando la mecánica cuántica, los “Universos Paralelos” de Everett y la “Interpretación de Copenhague” como principal motor de la teoría.
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