sábado, 24 de enero de 2009

De resacas absurdas, paseos cotidianos y de experimentaciones alternativas II

Y tus gritos al viento seran inútiles
enmudecidos por la calma con la que viaja
y la soledad que lo caracteriza;
y tus manos caerán rendidas
vagas -como las defino-
abandonan la lucha
para recostarse
mecerse
y dormirse
y dejarte abandonado a la intemperie 
con tus mudos gritos
y la sangre brotando de tus entrañas.

1 comentario:

Unknown dijo...

Nunca nadie entendió, que era un tipito con sombrero.