
Y tus gritos al viento seran inútiles
enmudecidos por la calma con la que viaja
y la soledad que lo caracteriza;
y tus manos caerán rendidas
vagas -como las defino-
abandonan la lucha
para recostarse
mecerse
y dormirse
y dejarte abandonado a la intemperie
con tus mudos gritos
y la sangre brotando de tus entrañas.
1 comentario:
Nunca nadie entendió, que era un tipito con sombrero.
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