jueves, 26 de marzo de 2009

Meeting Albert I

Yo y la arboleda. Y en ese orden, por que estoy yo y allá, a unos 100 metros, la arboleda. Estoy sentado en una piedra.
-Supongo que del otro lado hay putas, alcohol y drogas..... Estoy seguro que es así- digo con recelo.
Alberto me mira, sonrie y levanta su pulgar.
-Es lo único que sabe hacer- pienso -Siempre levanta su pulgar ante cualquier cosa.... Se acuesta con alguien: levanta el pulgar. Se droga; levanta el pulgar. Lo cagan a trompadas; levanta el pulgar....-
Lo miro unos instantes y devuelvo mi atención a la arboleda.
-Supongo que podés ir un rato....-
Alberto me mira; levanta el pulgar y comienza a alejarse trotando y dando pequeños saltitos de vez en cuando cual idiota bajo la lluvia. Al internarse en el bosque, pasan tan solo unos segundos y desaparece en su inmensidad. Miro el cielo.
-Va a llover... siempre llueve-
Cierro los ojos y me detengo en el silencio del vacío que me rodea.
-La naturaleza es hermosa..... este silencio es hermoso..... salvo por ese grillo de mierda- pienso.
Tomo un libro de mi mochila y lo aplasto.
-Ahora sí-
Miro el libro: "El arte de matar grillos"
-Curiosa casualidad- pienso mientras lo abro.

"Capítulo 1: El empleo de los libros para el caos de los silbantes.
Hay distintos tipos de libros por lo que hay cientos de formas de reventar a los grillos. Los hay de tapa blanda, de tapa dura, gruesos, finos, etc. Uno realmente descubre el placer de reventarlos con los de tapa dura.... Sobre todo si utiliza los bordes: se toma el libro de un extremo dejando la punta del extremo opuesto apuntando al silbante. Se calcula mas o menos a la mitad de su cuerpo y ¡ZAS! La punta del libro lo atravieza lentamente: primero el sonido de su cuerpo destrozandose..... luego, ese líquido verdoso que comienza a emanar de asndiunsd nfdis ana iuniunfdaiu......"

Hasta ahí llegué..... Era inútil concentrarme en una lectura tan rica intelectualmente mientras Alberto estaba del otro lado de la arboleda. Me intrigaba saber como le estaba yendo, aunque me imaginaba como sería. Siempre tuvo la facilidad de que se le pegue la gente. Alberto los mira, los estudia, descubre sus gustos, sus miedos y los seduce; actúa con cada uno de una manera distinta. Digamos que hace una "atención personalizada" Se los coge con la mirada y al instante ya los tiene comiendo de su mano.
-Muy astuto- pienso -Yo no podría hacerlo tan bien como él-
Vuelvo a mirar el cielo.
-No va a llover ni en pedo..... Nunca llueve-
Cierro los ojos y a lo lejos escucho el crujir de las hojas secas de otoño. Observo que Alberto vuelve. Se para a mi lado.
-¿Cómo te fué?- pregunto
Me mira, sonríe y levanta el pulgar..... Siempre el mismo idiota.

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Y si estás muy al pedo, leé sobre mi demonio acá.
También podés leer sobre una de mis teorías delirantes: 1ra parte, 2da, 3ra y un poco más.
Este post me gusta y este me gusta mucho más.
Y si querés conocerme, que mejor que pasar por acá. Bah, tal vez mejor sea leerlo como metáfora en uno de mis posts favoritos. Y para cerrar, que mejor que una cena de demonios.

1 comentario:

vocecitairritante dijo...

jajajajajajajaja Me mori con "Meeting Albert I". Me encanta esa mezcla emo-poética con la comedia más descarnada: "La naturaleza es hermosa...este silencio es hermoso...salvo por ese grillo de mierda". Buenísimo :)