
Y Nokuaru abrió sus alas y sin esfuerzo comenzó a elevarse del suelo, alcanzando el cielo en segundos. Pero no se quedó conforme y siguió elevándose y elevándose hasta que la Tierra se vió pequeñita pequeñita, y ahí se quedó: por siempre soñando; más despierto que nunca.
2 comentarios:
http://nokuaru.wordpress.com/
tuyo?
JUA!!! Si! Me había olvidado que existía eso.....
Wow.... Que loca esa primer entrada, como se invirtió todo al final =P
Saludos!
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