
(mientras espero a alguien que no llega)
(el cuentito acá)
Si buscamos un culpable a la introversión, sumisión, alienación y todos los demás adjetivos calificativos de personalidad terminados en sión/ción, aclarando que culpable para el resto de sus cualidades negativas y no para la introversión que es una cualidad, por decirlo de alguna manera, neutra de la personalidad, a diferencia de lo que muchos ignorantes suelen decir, que, por ejemplo, la introversión es negativa y la extroversión positiva, y demás sandeces que no vienen al caso mencionar, todas, obviamente, sin ningún tipo de fundamento, entonces como decíamos, la culpable, indudablemente, es su madre, o mejor dicho, las circunstancias que la rodeaban en el momento del embarazo las cuales desencadenaron en que termine siendo irremediablemente como se dijo, la única culpable de los aspectos negativos de Rodolfo, sin olvidar al padre, lujo que solo podemos darnos nosotros y no nuestro protagonista ya que el nunca lo conoció, siendo entonces el padre también cómplice de los trastornos de desarrollo de los cuales Rodolfo fue, es y será víctima hasta el fin de los días, o, mas específicamente, hasta el fin de sus días puesto que lo único que nos importa es su vida y cuando muera listo, fin de la historia, a otra cosa mariposa, y no nos importa si la humanidad sigue avanzando, estalla en mil pedazos, es colonizada por lagartos o simplemente mueren todos ahogados, salvo que Rodolfo, en algún futuro cercano o lejano, sea clonado, acción que lo depositaría nuevamente con nosotros y entonces tendremos la responsabilidad de retomar su historia que tanto interés nos produce ya que evidentemente, si no lo hiciera, no estaríamos leyendo sobre su vida y mucho menos escribiendo estas lineas por lo que, si fuese clonado, habría que volver a escribir sobre sus andanzas siempre y cuando no pasen muchos años porque de lo contrario quien les habla probablemente ya no esté mas con ustedes como para poder continuar este sin fin de descripciones absurdas, o la demencia senil ya sea demasiado avanzada y sumado al alemán maldito que nos acecha a todos cuando me cuenten que Rodolfo fue clonado pasaría a preguntar inmediatamente "¿qué carajo es clonado?" y "¿quién carajo es Roberto?"al ritmo de un movimiento espástico de mi cabeza mientras mis ojos están perdidos en alguna pared.
Irremediablemente tenía que haber un punto en algún momento por lo que voy a proceder, gracias a éste, a poner una pausa, suspender, o dar por terminado -solo el tiempo lo dirá- esta reseña sobre Rodolfo o Roberto o Norberto o como carajo se llame el del cuentito ese.
2 comentarios:
Roberto nos gusta...
Creemos que Roberto le queda bien.
Sí... definitivamente estamos de acuerdo en eso.
aca la posta la tiene Roberto.
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