Era 3er año..... Bautizada por mi como la "Edad media" postmoderna.Mirando aquella época, todo es oscuro y extraño..... Los recuerdos parecen no ser propios y las personas que allí encuentro, las siento ajenas, como si en verdad nunca las hubiese conocido. Todo era caos, pero un caos delicioso. Vivía en una vorágine de éxtasis constante, plegando mis alas día tras día y elevándome un poco más cada noche. Fué en estas circunstancias cuando lo conocí.....
Cerré los ojos y al abrirlos luego de un instante, ahí estaba. Su imágen me era muy familiar, como si se tratase de alguien al que hubiese visto repetidas veces durante mucho tiempo pero nunca prestándole la suficiente atención como para registrarlo completamente.
-Me llamo Alberto- dijo mientras sacudía su largo pelo rojizo y lo enrulaba con sus dedos.
-Uhmmmm.....- dije.
Me inspiró desconfianza...... Su rostro sonriente me parecía la cosa más hipócrita que había visto en la vida. Sus ojos entrecerrados, casi achinados y sus mejillas resplandecientes me hacían pensar que era la mentira en persona. De cualquier manera, lo miré me acerqué y lo saludé.
-Hooiii-
No hizo nada. Absolutamente nada. Siguió con su sonrisa, sus mejillas y sus pelos imbéciles, como suspendido en el tiempo. Pero mientras más lo miraba y cuanto más convencido estaba de sus falsas intenciones, más confianza me inspiraba. Extrañamente, me transmitía cierta paz y comodidad..... Todo eso sin siquiera moverse; sin decir palabra alguna.
Esa misma noche, me invitó a salir: solos él y yo. Recorrimos cientos de calles despobladas mientras lo observaba tomar y tomar cerveza.
Alberto le dió un sorbo, me miró y levantó su pulgar.
-¿Qué me quiere decir?- pensaba..... -Odio que se haga el misterioso..... ¿Acaso debería poder interpretarlo?-
Alberto no hablaba; no emitía ni una sola palabra. Solo se limitaba a comunicarse con señas torpes e ininteligibles...... Y caminaba; caminaba sin rumbo pero como convencido que debía llegar a algún lugar a una determinada hora aunque desconocía donde sería.
Luego de lo que parecían haber sido días de deambular sin sentido, Alberto colocó su mano izquierda apoyándose contra una pared, inclinó la cabeza y comenzó a vomitar. Me acerqué para sostenerle el pelo ya que de lo largo que lo tenía, podría ensuciarlo con el yugo de los mediocres......
-El mundo es una mierda, espero que se prendan todos fuego y ardan por toda la eternidad- dijo balbuceando.....
Limpió su boca con su buso, mi miró de reojo y se acercó a su mochila. Rápidamente extrajo de ella una máscara y se tambaleó hacia mi lado.
-Nyarlathotep.....- dijo mientras extendía la mano que sostenía la máscara hacia mi cara.
-¿Qué carajo.....?-
Miré la máscara, lo miré a él, y ahí fué cuando me di cuenta que estaríamos juntos para siempre.
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Lee la primera parte acá y la segunda acá
Y si estás muy al pedo, leé sobre mi demonio acá.
También podés leer sobre una de mis teorías delirantes: 1ra parte, 2da, 3ra y un poco más.
Este post me gusta y este me gusta mucho más.
Y si querés conocerme, que mejor que pasar por acá. Bah, tal vez mejor sea leerlo como metáfora en uno de mis posts favoritos. Y para cerrar, que mejor que una cena de demonios.
5 comentarios:
el yugo de los mediocres??
Creo que Alberto está de la cabeza. Como vos. Como yo. Como todos.
Creo que Alberto vomita para no tragar. Creo que en su no tragar es feliz.
Brindemos por eso.
tragás o escupís?
Si se lo decís a la de arriba, es Jor =P
Si se lo preguntas a Alberto, no está disponible ahora..... Quizás mañana lo veamos..... Quizás no.
Ya sabés como es el. Aparece solo cuando hay algo que lo atraiga, que le interese.....
Bueno chau
Coca cola
Reite
JA
JA
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